La primavera es una estación frenética, el fotoperiodo y la subida de la temperatura dictan el comienzo de un nuevo proceso reproductivo, al que imperativamente todo ser obedece. Los campos se encuentran ya cubiertos de plantas vivaces que lucen sus mejores galas, las aves residentes, inmersas de lleno en tan laborioso proceso, observan como sus vecinas las invernantes abandonan los lugares donde han convivido estos meses, a las que toman el relevo las especies estivales, que poco a poco y acorde con la fenología reproductiva de cada una de ellas van llegando. A continuación una pequeña selección de las especies observadas durante este fin de semana en el entorno del P. N de Monfragüe, los llanos de Talaván y los arrozales de Galisteo.
